lunes, 18 de febrero de 2008

Lo peor que he visto como Bombero

(Nota previa: Aunque una parte de mí no está de acuerdo en presentar este relato tan crudo para iniciar una serie, la verdad es que éste fue el primer relato que hice, allá por 1997, y también el que me animó a compartir mis historias más allá de las paredes del cuartel)
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- "Asi que eres bombero?, y ya has tenido emergencias grandes? Qué es lo peor que has visto como bombero?" - Las preguntas parece que se repitieran siempre, esa curiosidad entre morbosa e insana en conocer un poco del dolor ajeno - Sí, les respondo, ya voy a tener dos años como bombero y si he tenido emergencias "grandes". Y entonces siguen las preguntas sobre el último desastre conocido, que se quemó tal edificio, que se incendió tal mercado. Estuviste ahí? o, Es cierto que estamos en peligro de inundación?... Pero yo ya estoy pensando en otra cosa.

Lo peor que he visto como bombero? Claro que lo recuerdo.

Mi compañía brinda protección a los algo más de 600 mil habitantes de nuestra provincia y dado el caso, no dudamos en salir a los distritos aledaños, somos una rara especie: Los Bomberos Voluntarios, pequeñas hormigas que sacrificamos tiempo, esfuerzo y hasta vida familiar, para servir a otros a cambio de un gracias ...que a veces nunca llega. tal vez por eso somos tan pocos.

Recuerdo que ese viernes ya muchos nos alistábamos para dormir cuando sonó la alarma, sólo cuando estábamos ya en el carro y listos para salir se confirmó que había sido una falsa alarma. Todo bombero conoce esa sensación. Todos, mientras bajan, hacen chanzas para disipar la tensión contenida, pero no es un momento muy agradable. Entonces, la alarma sonó una vez más y esta vez mandaron formar al personal. Instrucciones? Sí. El personal con más experiencia sale en las ambulancias y en las primeras unidades. En mi calidad de novato con sólo un año de instrucción y apenas seis meses en el servicio activo soy destinado a una de las unidades de apoyo. Esa noche saldrán sólo de nuestra compañía nuestras dos ambulancias, una tercera que pertenece a una ciudad vecina y que está siendo pintada en nuestra base y dos unidades de apoyo. El ulular de las sirenas parece nunca detenerse.

- "Yo nunca pido que haya emergencias" - El que habla es un bombero "antiguo" y la frase va dirigida a un novato a mi lado, quien ha expresado su deseo que "esa llamada telefónica sea una emergencia". Sólo a partir de esa noche entenderé lo que quiso decir aquel bombero "antiguo" con esa frase.

Llegamos al lugar. Mi unidad se detiene al borde de la autopista y podemos observar la macabra escena. Un autobús de pasajeros está totalmente volcado, apoyado en el barro por su arista superior izquierda. Está en un desnivel dos metros abajo de nosotros y otro tanto lejos de la autopista. El asiento del chofer se ve totalmente aplastado y no es necesario acercársele mucho para darse cuenta que el hombre ya es cadaver, nuestra prioridad es sacar a los heridos, por lo que ya no le hacemos más caso. Mientras un grupo de mis compañeros instala el sistema de iluminación para poder ver algo en la oscuridad, el ómnibus da la impresión que en cualquier momento saldrá de su precario equilibrio y caerá sobre su techo, pero escuchamos voces bajo el ómnibus y aunque los soportes que están colocando no están del todo estabilizados, otro novato y yo nos metemos, avanzando casi de rodillas y guiándonos sólo con las voces.
Esa noche la recuerdo muchas veces. Recuerdo una pequeña niña con un brazo unido a su cuerpo por sólo un pedazo de carne. Recuerdo a un hombre mayor sentado entre los cadáveres, ileso, pero totalmente ido, quién sabe a quien habría perdido. Recuerdo a los niños, esos niños a los cuales las heridas hacen siempre iguales. Recuerdo a un hombre que había perdido una pierna y a quién sólo pudimos sacar halando de la pierna sana. Recuerdo un hombre que murió en nuestras manos antes que pudiéramos prestarle ayuda. Y también recuerdo los cadáveres, los veo como gordas marionetas arrojadas en un rincón. Ya nadie les hace caso.

Lo peor que he visto como bombero? Claro que lo recuerdo.

Cuando mi compañero y yo bajamos de la unidad, avanzamos por el barro y en la oscuridad, guiándonos sólo con las voces, recuerdo que hacia el costado del ómnibus que había quedado en el aire, unos muchachos en su afán de ayudar intentaban meterse imprudentemente. Y recuerdo una voz delante mío, una voz de mujer, debajo del ómnibus, sólo la voz, la luz no llegaba hasta donde estaba. Recuerdo a esa mujer gritando "POR FAVOR! SAQUENME!" Y recuerdo mis manos hurgando en el barro, tratando de encontrar a la mujer que gritaba ...y no la podía encontrar. Recuerdo entonces, como en una fracción de segundo, sentir el movimiento de balanceo del ómnibus. - "Retiren a la gente que está arriba" alguien grita, y de pronto la mujer delante mío en la oscuridad parece enloquecer "MI CARA! MI CARA! POR FAVOR! ME ESTÁN APLASTANDO!". Una visión me hace estremecer, en mi imaginación la cabeza de la mujer estalla y sus sesos se esparcen delante de mi. Pero no hay tal, mi compañero ha encontrado a la mujer y procede a estabilizarla, escucho la voz de un "antiguo" que me ordena retirarme para dar pase a los parantes que buscan estabilizar el ómnibus y facilitar la labor. Esa mujer ya está siendo atendida, es necesario seguir trabajando y buscar donde es necesaria nuestra ayuda. La jornada recién empieza.

Lo peor que he visto como bombero? Claro que lo recuerdo.